Aquí podrás ver cientos de videos y chat en directo con nuestros chicos, y programas de sexo en total EXCLUSIVA en total ANONIMATO y sin Tarjeta de Crédito.... 

ENTRAR

 

 

 

jovenes gay sexo gratis gay Las fotos gay Los videos gay sexo gay

Ruben al igual que yo, se percato que solo nosotros estábamos en el baño y sin decir una palabra me agarro la verga y empezó a masturbarme, como a los 10 segundos, tomó suavemente mi mano y me la llevo a su exagerada verga y sin oponer resistencia comencé a disfrutar de ese tamaño garrote que prácticamente no cabía en mi mano, estuvimos así como unos dos minutos y nos soltamos por temor a que alguien entrara y nos viera, lamentablemente no lo masturbe en su totalidad, porque sino hubiera disfrutado ver ese chorro de semen caer y llenar mi mano.

Las veces que con Ruben pude disfrutar acariciarnos las vergas como en la primera ocasión en los baños públicos de los bares fueron muy pocas, ya que yo acompañaba a mi hermano muy pocas veces en sus giras de fin de semana con su amigo casi inseparable. Paso un tiempo y yo me iba a dormir con unos sobrinos a un cuarto que otro hermano que se había ido para los Estados Unidos alquilaba, los niños dormían en un cuarto y yo en otro cuarto, en esa época sucedió que en una de esas salidas que yo los acompañé, mi hermano Rene se paso de copas, llegamos a la casa y se quedo dormido, entonces Ruben aprovecho para irse conmigo en donde yo dormía en una hamaca que bien podíamos acostarnos dos personas, llegamos algo noche y los sobrinos con mi cuñada ya estaban bien dormidos y como la hamaca estaba en otro cuarto y retirada de donde estaba la esposa e hijos de mi hermano, Ruben y yo nos quedamos solo en calzoncillos y nos acostamos en la hamaca y en el momento, Ruben me empezó a besar en la boca y yo nerviosamente le correspondí a sabiendas que en la medida que nos calentáramos Ruben iba a tratar de penetrar su tremenda verga en mi pequeño agujero. Como Ruben tenía la iniciativa (ya que yo a mis 16 años no tenía mayor experiencia ni con las mujeres) comenzó a acariciarme mi pequeño falo y con la otra mano me llevó mi mano a su descomunal garrote y empecé a mover mi mano rítmicamente para abajo y para arriba y a disfrutar de tan exagerada verga. Cuando Ruben sabía que me tenía extasiado en hacerle la masturbación, hecho saliva en su mano y me empezó a ensalivar mi culito y comenzó con el dedo índice (que era grueso al igual que su verga) a jugar mi hoyito y a ponérmelo caliente, poco a poco lo fue metiendo y yo entre miedo, dolor y gusto estaba disfrutando ese momento. Ruben paso un buen rato jugando con mi culo y de repente me dijo con voz suave que me diera vuelta a manera de poner a disposición mi tesoro, yo le hice caso pero a la vez me entro temor de que no pudiera soportar tanta carne maciza entrando en tan pequeño hoyo