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Tanto tiempo esperando un momento así, y ahora que se me ponía todo en bandeja, me entraba miedo.

Y más me empecé a preocupar cuando vi que estábamos saliendo de la ciudad. Se me pasaron por la mente todas los asesinatos que se escuchan o las personas desaparecidas. Realmente a este tío no lo conocía de nada, pudiera ser un psicópata o un esquizofrénico o cualquier cosa extraña... Y tampoco sabía si era el momento adecuado para tener mi primera experiencia sexual con un tío.

Al lado de mi ciudad, para explicarme mejor, hay una gran colina, desde la cual se divisa todo. Es un sitio precioso, y me encantó descubrir que nos dirigíamos hacia allí. Pero en uno de los caminos, cogió un atajo que siempre había pasado desapercibido para mi. Un camino que me estremeció, pues no había ninguna luz, muy estrecho y donde la vegetación se hacía muy frondosa. Sin duda no era la primera vez que él iba por allí. Y cuando más pánico me estaba entrando, llegamos a un paraje abierto al cielo, lleno de estrella y desde donde se divisaba toda mi ciudad iluminada. Aquello era precioso, un mirador natural oculto. Me hizo sonreír y creo que se había dado cuenta de mi temor inicial, porque noté una expresión de "menos mal!!!!!"en su cara. Abrió mi puerta y me cogió de la mano. Y me besó.

Nunca había besado a un hombre. Es más, nunca me había acercado tanto a uno. Fue algo inenarrable. Sus labios húmedos y fuertes rozándose con los míos... Su lengua intentando entrar en las puertas de mi boca. Me abrazó por la cintura y con las manos agarró mis nalgas, acercándome a él. Podía sentir su polla apretándose contra mi cuerpo. Me sentí protegido, rodeado por esos potentes brazos, con esa calidez en la boca... Sus dedos fueron explorando lugares recónditos de mi cuerpo que nunca antes habían sido investigados, y comencé a sentir cosas inéditas.