Hasta mañana – dijo él. comida de coño y un tanga mojado y usado. No contesté y continué lamiendo suavemente su glande, cuando observé que iba a correrse retiré mi boca, la polla se movía de un lado a otro, creo que nunca la había visto así…Sigue por favor – me pidió. ¿A que hora te espero? preguntóRecordé que por la tarde venía Q a casa, era el gran día, no sabía que decirle…Solo puedo por la mañana, por la tarde es imposible – le contestéYo no puedo por la mañana, queremos terminar la tienda, ¿te parece pasado mañana por la tarde? Suspiré interiormente, un problema menos, me puse hasta de buen humor. No se que decir – contesté. Después de ponerle el pijama, me dirigí al salón, había preparado un tapeo para nosotros y la cena de nuestra hija, sentí remordimientos por lo que estaba haciendo con él y estuve a punto de decirle que dejásemos nuestro plan, pensaba que era una auténtica zorra y que mi marido no se merecía mi actitud. |