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Y así fue, cogí el autobús, las direcciones y un mapa de Gijón. Y empecé
la búsqueda. Entré en varios locales, pero me moría de vergüenza, así
que nada, salía de allí al poco. Al rato me picaba la curiosidad y
volvía entrar en otro local distinto. En una de estas, me entraron ganas
de mear y fui al servicio de uno de los baretos. Abrí la puerta y me
quedé impactado... uno de los servicios tenía las puertas entreabiertas
y pude ver a dos tíos follando. Me quedé paralizado. Era la primera vez
que veía dos hombres desnudos, dos tíos gozando, sudando, con sus
pollas, sus huevos. Me estremecí, me empalmé y allí me quedé petrificado
sin poder dejar de espiar.
El que estaba arriba se bajó y empezó a chuparle el cipote a su amigo.
Le pasaba la lengua suavemente, y empezó a mamar con intensidad, con
ganas, como si se le fuera la vida con ello, hasta dentro toda la carne.
Me parecía increíble, excitante. Me entró tal sofocón que me quité la
chaqueta. Tenía miedo de que me vieran, pero no podía moverme de allí.
Se empezaban a escuchar los gemidos desde dentro: que me voy, que me
voy... pero el chico que la chupaba no se apartó. Toda la leche se la
tragó, salvo unas gotas que se le cayeron por la barbilla...
Yo estaba tan ensimismado, tan taquicárdico, tan impactado... que no me
di cuenta que alguien había entrado, que se había acercado hacia mi,
hasta que se me susurró al oído: ¿Te ha gustado lo que has visto?
¿Quieres chuparme a mi la polla?. Pegué tal respingo, que salí corriendo
de allí. No sé cómo lo hice, pero en segundos estaba fuera del local
intentando tranquilizarme.
¿Qué cojones hacia yo allí?, ¿qué estaba buscando?. Si a mi realmente no
me iba eso, yo con mis novias había estado a gusto... Decidí irme de esa
zona, irme de Gijón antes de que fuera tarde. Intenté convencerme de que
el calentón del servicio había sido porque hacia mucho tiempo que no me
acostaba con nadie, y que debía olvidarme de todo. Que yo no era gay, y
que esa noche no iba a pasar nada más, que ya era suficiente. Volver a
empezar. Cogería el primer bus de la madrugada para Santander y por la
noche, tomaría el avión para casa de mis padres.