Había deseado hacer esto durante mucho tiempo. Me la
metía, la volvía sacar y se la lamía entera como un caramelo, me metía sus
huevos, chupaba y lamía su puntita, los líquidos que iba emanando, la lamía una
y otra vez y le comía sus huevos, subía hasta su ombligo lamiendo todos los
pelos que había a su alrededor. El no paraba de gemir. Se la seguí chupando y a
la vez empecé a jugar con los dedos por su culo. Introduciendo uno poco a poco a
la vez que le lamía su precioso capullo. No tardo en correrse dentro de mi boca
a la vez que yo ya le metía dos dedos por el culo, me trague todo su semen y
lamí también lo que le quedaba por la polla, me levante y le bese pasándole así
algo de su semen a su boca lo que le gusto.
Yo estaba como una moto y él tenia ya el culo un poco abierto por lo que le dije
que se pusiera en cuatro patas. Me agarre la polla y la fui a cercando a su
preciosa cueva. Le iba penetrando poco a poco pero parecía que le dolía mucho,
así que me la saque me escupí bien la mano y me frote con esa mano la polla lo
que la hacia que penetrara mejor. Ahora casi no hubo problemas y pronto el dolor
inicial se le transformo en un gran placer. A la vez que yo le penetraba el se
estaba, masturbando. Estaba disfrutando mucho, era un polvo maravilloso.
Él se corrió antes que yo, mientras se corría el apretó el culo lo me hizo
disfrutar más y correrme en su interior enseguida expulsando todo mi esperma en
su interior. Después estábamos exhaustos y nos tumbamos en el suelo hablando
sobre lo que había pasado, hasta que decidió que lo mejor era ir a su casa
porque se encontraba solo y teníamos toda la tarde para los dos. Me agarró y me
dio un beso en la boca. Ya en su casa estaba deseando ser penetrado por su
preciosa y grandiosa polla. Su beso fue bajando. Empezó a comerme y lamerme una
oreja lo que me estaba poniendo como una moto.
Mientras él lamía mi oreja yo le iba desatando el pantalón para empezar a sacar
su polla, enseguida comencé a masturbarle.