Pasaron como 5 minutos y me levantó, me cargó y me llevó a su cuarto, mientras me cargaba me decía -Escúpeme putita Yo lo escupía -Quiero que me llenes de tu saliva perra. Llegamos a su cama y allí me acostó, me puso de ladito y comenzó a metérmela, no sin antes me empezaba a dar unas cachetaditas, no eran fuertes, y si muy excitantes -¿Te gusta que te pegue ramera? -Si papi pégame, -Perraa puta barata que buena estás

-No dejes de cogerme papi -No puta -Pégame papi, Ahah -Si putita pídeme lo que quieras -Solo no dejes de pegarme y cogerme -Si putita si -Eres mejor que mi esposa nenita, eres una mujercita. La cogida, las groserías, las cachetadas y el decirme que era mejor yo que su esposa hacían que esos minutos fueran inolvidables -Soy mejor que tu esposa papi -Si 1000 veces mejor que ella nena -Pues entonces hazme tuya, hazte tu mujer -Si mami, ah que rica estas, que culo de diosa tienes.

Cambiamos de posición, él se sentó y yo me senté en su verga, ahora yo lo cacheteaba a él, -Pégame puta -Pégame culera, se sentía rico tener la verga dentro y estar pegando hasta que estaba por venirse -Putita ya casi me vengo -Quiero venirme en tu boca perra, -Si papi termina en mi boca -Te vas a comer toda mi leche perra -Toda la que me avientes papi -Ay que puta, quiero que dejes limpia mi verga.