Oral
Luego Marcelo me dijo que me pusiera un condón y le dijo a Mariano que se
sentara en mi verga, este muy obediente lo hizo no sin antes ponerse un poco de
gel en el culo y otro poco en mi verga. Luego se la introdujo suavemente hasta
que dio un tremendo suspiro y pude sentir sus nalgas apretando mis testículos.
Comenzó a cabalgar mientras le chupaba la verga a su amigo. Podía sentir su
respiración que se entrecortaba a ratos por lo gemidos que emitía. Luego de un
rato Mariano se levanta de mi falo y Marcelo le dice que se tire en la cama de
espalda y se pone un condón. Alzándole las piernas y poniéndoselas en los
hombros, le embistió de una vez toda su tremenda herramienta, haciendo que mi
amigo se quejara para luego comenzar a gozar. Me quité el condón y le metí mi
verga a Marcelo en la boca mientras embestía a su amigo salvajemente, haciendo
que gimiera más de placer.
Estuvimos así por un rato hasta que no pude aguantar más y lancé mi leche en la
boca de Marcelo, quien se la traga toda. Luego él comenzó a dar gritos de
placer, desfigurándose su cara lo que indicaba que estaba acabando dentro del
culo de su amigo, a la vez que este también lo hacia sobre su pecho y parte de
su abdomen. Finalmente todos nos tumbamos en la cama quedándonos dormidos, hasta
que empezamos a sentir un poco de frío y nos acostamos bajo la ropa de cama y
seguimos durmiendo.
Al medio día desperté y ambos chicos estaban nuevamente culiando, pero esta vez
era Mariano quien tenia de lado a su amigo metiéndole su verga. No tardaron
mucho en venirse ambos, por supuesto que yo me hice una paja, la cual termina de
hacerme Mariano llenándole su mano con mi semen. Luego nos duchamos y me regresé
a mi casa quedando de vernos otro día.