Wendolin

Yo supuestamente muy indignado le ordené que me dejase de coger,
pero a medida que sentía su verga entrar y salir de dentro de mi, mis protestas
fueron mermando, traté de hacer un último intento de quitármelo de encima pero
él se aferró a mi cuerpo produciéndome gran placer, y casi instantáneamente
comencé a mover el culo de nuevo, Jacinto estuvo un buen rato clavándome hasta
que al fin se vino dentro de mi nuevamente, al terminar se levantó y tal como se
encontraba salió al patio a darse una baño de palangana, o sea con una lata
agarraba el agua de un viejo barril lleno de agua, y luego la dejaba caer sobre
su desnudo cuerpo.
Yo haciéndome el humillado salí de su habitación, y le dije que eso que había
ocurrido se debió a la mala bebida que yo tenía, que yo realmente no me acordaba
nada de lo ocurrido hasta esa tarde, fue cuando él me dijo déjate de pendejadas
que lo que hicimos tu lo provocaste completamente, en ese momento me hice el
indignado y le reclamé que como él se atrevía a pensar eso de mi. Fue cuando
comenzó a decir todo lo que había pasado la madrugada anterior, pero al hacerlo
dijo que yo se lo había mamado, y en ese momento como para demostrar que él se
encontraba equivocado le dije que yo no se lo había mamado, fue cuando me
preguntó con una sonrisa, como era posible que yo dijese eso, y yo de tonto le
repetí por que eso no sucedió, al terminar de decirlo me di cuenta que había
caído en mi propia trampa. Jacinto y si no te acuerdas de nada como sabes que no
me lo mamaste a noche, luego dijo, déjate de hacer el ofendido que yo no le voy
a decir de esto a nadie, pero quiero que me digas ahora si te gustó como te cogí
a noche.
Ya ante la evidencia no podía negar los hechos por lo que acepté que para mi fue
una de las mejores cogida de culo que hombre alguno me hubiera dado. Jacinto
continuaba desnudo ante mi, me tomó por el brazo y personalmente comenzó a darme
un baño de palangana, en cierto momento me vio a los ojos y luego vio su verga
para nuevamente verme a la cara mientras con sus manos sobre mis hombros hacía
una pequeña fuerza para que yo me agachase, cuando mi cara se encontraba frente
a su mustia verga me la introduje dentro de mi
boca