Anal6

 

 

Sus palabras me tranquilizaron y sentí un cosquilleo por todo el cuerpo, la erección era imposible de calmar y Ramón salió de la sauna y en segundos trajo a Miguel y a Alberto... ya todos dentro Ramón les explicó lo que planeaba hacer a lo que los dos comenzaron a reír pero podía ver que sus penes habían adoptado posiciones de combate.

Ramón me dijo entonces ve adentro y busca una regla yo ni corto ni perezoso entré a la casa, subí a mi habitación y no encontré nada, pasé al cuarto de mamá y allí había una cinta de sastre, era perfecta, la tomé y bajé, entré a la sauna y allí estaban los tres con las toallas en la cintura. Pude ver los trajes de baño amontonados en una esquina y no me quedó otra que quitarme el mío, al hacerlo comenzaron a chiflar y eso me hizo sentir bien, aunque fuera relajo, sentía que los tres me miraban con lujuria. Miguel dijo entonces ¿cómo vamos a comparar?

Alberto contestó entonces... bueno, cada uno se mide la verga y el más pequeño pierde... yo no sabía si alegrarme o asustarme, yo sabía que de todos el pene más pequeño era el mío pero no sabía si el premio sería algo bueno o un castigo así que accedí y tomé la cinta, coloqué la misma junto a mi pene lo más pegado posible a los vellos púbicos y medí hasta mi orificio en el glande y dije 16 cm... todos se quedaron callados mirándose unos a otros, Alberto dijo me toca mi turno tomó la cinta e hizo la misma operación y dijo 18 cm y enseguida espetó... ¡te gané Guillermo!... el siguiente turno fue para Miguel... se repitió la acción mientras todos le mirábamos la verga, yo tragaba grueso y se me hacía agua la boca, nos miró a todos y dijo muchachos.... lo siento pero gané... 19 cm... yo me estaba preocupando porque sabía que Ramón era un monstruo y dije, Ramón no te lo midas, ¡ganaste tú!...