|
|
|
fotos_hombres_gay2.jpg
|
De modo que mi proceso siguió adelante desde donde lo había
dejado. Mi vecino de mesa me había dejado a mitad de camino, luego de completar
su segundo orgasmo. Pero ahora me aprestaba para recibir una buena garchada. Así
que levanté mis pompis para que mi amigo se enseñoreara de ellas, y comencé a
gozar como loco. Siempre dentro del contexto de mi aprendizaje didáctico y de mi
buena voluntad de ayuda.